Destacamos el carácter participativo en el Proyecto de Ley de modificación de la Ley de Caza de Castilla-La Mancha.

Destacamos el carácter participativo en el Proyecto de Ley de modificación de la Ley de Caza de Castilla-La Mancha.

Llorente: “Hay que legislar pensando en el conjunto de la sociedad, buscando el mayor consenso y equilibrio”.

30/01/18 David Llorente, Portavoz del Grupo Parlamentario PODEMOS-CLM, ha informado de algunos aspectos recogidos en el trabajo realizado para la elaboración del Proyecto de Ley de modificación de la Ley de Caza. De este modo Llorente ha adelantado que PODEMOS-CLM ha registrado un total de dieciséis enmiendas parciales. De estas, siete han sido consensuadas con el Grupo Socialista, relacionadas con cuestiones como la ampliación del concepto de zona de seguridad; y nueve por parte del Grupo Parlamentario PODEMOS, relativas a cuestiones como el incremento de la edad mínima para cazar a 16 años. Todas estas enmiendas recogen como principal objetivo: “afinar ciertas cuestiones y profundizar en los avances y mejoras del Proyecto de Ley”. En esta línea, el diputado de la formación morada ha incidido en el carácter participativo, buscando siempre el consenso y teniendo en cuenta las propuestas de los diferentes colectivos implicados en esta materia. Algo que tal y como ha apuntado Llorente: “Dista mucho de la unilateralidad con que se elaboró la Ley de Caza en la etapa de Cospedal”. Así mismo Llorente ha defendido que en los trabajos previos se ha buscado un equilibrio entre las diferentes posiciones con el fin de conciliar la regulación de la actividad cinegética, con los derechos de las personas no cazadoras, revirtiendo también en este sentido el desequilibrio patente en la actual Ley de Caza. Ello ha dado lugar, como Llorente recalca: ”a un Proyecto de Ley de Caza elaborado pensando en el conjunto de la sociedad”. Entre los avances “sustanciales” incorporados al Proyecto de Ley, el diputado de PODEMOS, destaca fundamentalmente cuatro aspectos: la protección del uso público del medio natural, “impidiendo, por ejemplo, que los vallados cinegéticos sean un obstáculo para el libre tránsito por caminos y vías públicas” ;la conservación de la naturaleza, “limitando la caza intensiva en áreas protegidas”; la protección del bienestar animal, suprimiendo modalidades “especialmente crueles”, como el lanceo del jabalí; y el control de prácticas ilegales, mediante el “refuerzo del papel del cuerpo de agentes medioambientales y la mejora del régimen sancionador”, tal y como ha señalado Llorente.